Geney Beltrán

No nos vamos a morir mañana, de Geney Beltrán, se presenta en la UANLeer 2024

No nos vamos a morir mañana “no es una novela tradicional, no es una novela exigente, porque pienso que los seres humanos estamos viviendo existencias paralelas. Pensaba que estaba descubriendo el hilo negro mientras la escribía y luego vi las películas del Hombre Araña gracias a mi hijo adolescentes y entendí que no era eso”, cuenta.

Ciudad de México, 15 de marzo (MaremotoM).- Con muchas cosas para hacer, el escritor y docente Geney Beltrán ha sido invitado a la Feria del Libro UANLeer 2024 y aquí lo vemos, muy contento en Monterrey, tratando de pensar hacia dónde va la narrativa mexicana en estos tiempos, una pregunta que le hago al final y que nos hace a los dos tentar de risas.

Dice, como muchos escritores, que las mujeres están haciendo un lindo tándem y que se ve sólida la literatura que muestra. También opina lo de los géneros, ese querer por un lado torcer todos los límites y luego venimos nosotros, los periodistas, a preguntar ¿esto es una novela breve o son cuentos relacionados?

Nos tentamos otra vez de risa. No nos vamos a morir mañana (UANL), que presentó ayer en el marco de la feria, no podría decirse a qué genero pertenece, pero sucede que al escritor le llevó varios años realizarlo y hoy tiene que explicarlo con una meticulosidad rayana en dar detalles de unas historias que van más allá de la anécdota.

El libro de cuentos o novela breve tiene como un exordio: se traduce en letras fantásticas, en raíces que van destrozando la trama, hasta hacer un agujero por donde lo extraño, lo siniestro, tienen lugar.

ENTREVISTA EN VIDEO A GENEY BELTRÁN

En la Ciudad de México, Geney dirige el programa de residencias literarias para la Casa de Estudios 100 años de soledad.

No nos vamos a morir mañana “es una historia de relatos entrelazados y que se apoyan en una serie de episodios autobiográficos. Sobre todo, en el segundo cuento, a quien le ocurre una cosa muy traumática que lo deja trastornado por mucho tiempo, hasta llegar al último cuento donde acontece la muerte del protagonista”, dice Geney en entrevista.

Transcurre en Culiacán y en varias partes de una Ciudad de México apocalíptica, en clave de terror o que vienen del mundo onírico.

“Es la percepción de lo extraño que trastoca las relaciones amorosas. El amor tiene una fecha de caducidad y nos deja siempre heridos”, agrega.

Dice Geney que cuando escribe novela funciona como cuentista y al revés cuando escribe cuentos es como un novelista. “Lo cual conviene, pues uno tiene una identidad fluida”, afirma.

Geney Beltrán
Editó la UANL. Foto: Cortesía

Él admira mucho a los grandes cuentistas que han hecho obras perfectas. “Que entregaron engranajes exactos a los cuales no hay que quitarles nada”, dice.

Le da ambición y arrobo cuando escribe cuentos y de acuerdo a lo que dijeron en la presentación “estos cuentos parecen novelas comprimidas”.

No nos vamos a morir mañana “no es una novela tradicional, no es una novela exigente, porque pienso que los seres humanos estamos viviendo existencias paralelas. Pensaba que estaba descubriendo el hilo negro mientras la escribía y luego vi las películas del Hombre Araña gracias a mi hijo adolescentes y entendí que no era eso”, cuenta.

“Lo que sucede es que tengo sueños muy intensos y me pregunto si no estoy viviendo en mundos paralelos. Los personajes son muy distintos, hay un chico de 12 años, hay una joven o hay un oficinista, porque me llaman mucho la atención los límites de los géneros para ordenar la literatura. Cuando escribo ficción, esos límites son invitaciones al desorden”, afirma.

“Lo que quería era un libro de cuentos donde el lector no se sintiera totalmente cómodo”, agrega.

Comments are closed.