Ricardo Ache

RICARDO ACHE: ENTRE EL MARIACHI, LA BALADA Y EL TEATRO MUSICAL

Ricardo Ache reconoce que La Academia le dio la plataforma para iniciar su carrera: “Fue una novedad enorme estar 24/7 frente a las cámaras. Al terminar, la gente me reconocía en los aviones, en la calle, pero entendí pronto que esa atención se diluye si no trabajas duro. Esto no es un proyecto de seis meses: es una carrera larga y hay que estar siempre activo”.

Ciudad de México, 11 de septiembre (MaremotoM).- Dos décadas después de su debut en la tercera generación de La Academia, Ricardo Ache —cuyo nombre real es Ricardo Hernández Quiñones— ha logrado consolidarse como un artista integral: cantante, actor y conductor que ha pisado escenarios de todo tipo y que hoy se encuentra en una etapa de madurez creativa.

Su presente está marcado por “Duele”, el tercer sencillo de su próximo EP, compuesto por Carlos Macías, una balada intensa que habla del amor perdido y la fragilidad humana. Con frases como “maldito silencio”, el tema ya resuena en plataformas digitales acompañado de un videoclip oficial.

“Siempre quise ser cantante, desde niño cantaba mariachi en Tijuana, luego concursaba en Estados Unidos, pero la televisión me abrió otras puertas: la actuación, la conducción, el teatro. Hoy sé que cada paso ha sido una bendición”, cuenta Ache en entrevista.

La frontera como raíz

Nacido en Tijuana, Ricardo Ache creció en un entorno bicultural que marcó su identidad artística. “Es muy divertido crecer en Tijuana porque es bicultural: teníamos a Estados Unidos a un paso. Jugábamos en el cerco como si fuéramos el Hombre Araña, subiéndonos y trepando. Esa frontera, ese pochismo, está en mi forma de ser y en mi manera de cantar”, recuerda con nostalgia.

Aunque lleva 20 años viviendo en la Ciudad de México, la influencia del mariachi sigue siendo central en su propuesta musical: “Amo el mariachi con todo mi corazón. En mis presentaciones siempre incluyo mariachi porque es parte de lo que soy, pero también disfruto la balada pop, ese romanticismo que quiero rescatar en un tiempo en que las letras suelen ser mucho más burdas”.

Ricardo Ache reconoce que La Academia le dio la plataforma para iniciar su carrera: “Fue una novedad enorme estar 24/7 frente a las cámaras. Al terminar, la gente me reconocía en los aviones, en la calle, pero entendí pronto que esa atención se diluye si no trabajas duro. Esto no es un proyecto de seis meses: es una carrera larga y hay que estar siempre activo”.

Su disciplina lo llevó al teatro musical, donde ha participado en producciones como Mentiras, el musical, Mamma Mia! y ¿Cómo te va, mi amor?, además de obras como Orgasmos, la comedia y Filomena Maturano. También se desempeñó como conductor en México tiene talento y como actor en telenovelas de Telemundo como Betty en New York y Vuelve a mí.

Aunque su versatilidad lo ha llevado a múltiples escenarios, Ricardo Ache insiste en que su centro es la música. Su nuevo proyecto musical, que incluirá los sencillos “Aquí voy”, “Amor”, “Dolor” y “Duele”, busca posicionarlo como un intérprete romántico contemporáneo.

“Me interesa rescatar la manera de decir las cosas en las canciones. Antes, con Manzanero o Jaramillo, se hablaba del amor de forma poética. Hoy quiero que las nuevas generaciones y también las anteriores vuelvan a sentir ese romanticismo”, afirma.

Entre sus referentes menciona a Luis Miguel, Alejandro Fernández y Cristian Castro, con quienes se identifica por su estilo interpretativo. “La interpretación es más importante que dar un do de pecho. Una mirada o una sonrisa pueden llegar más lejos que la voz más afinada”, sostiene.

A lo largo de su trayectoria, Ache ha demostrado que puede moverse con naturalidad entre la música, la actuación y la conducción. Actualmente forma parte del show “Ardidas y Dolidos”, donde interpreta tanto temas propios como clásicos de la canción popular en un formato íntimo y cercano.

Ricardo Ache
Me interesa rescatar la manera de decir las cosas en las canciones. Foto: Cortesía

Con serenidad, Ache hace balance: “Después de 20 años creo que me ha ido muy bien. He sido muy afortunado en los proyectos que me han tocado y lo más importante es seguir trabajando, seguir arriba del escenario”.

En la conversación, Ache menciona con entusiasmo a Alejandro Sanz, a quien considera un referente absoluto: “Alejandro Sanz es un verdadero monstruo para componer. Puede interpretar cualquier canción y hacerte sentir que la escribió para ti. Lo escuché cantar en su sala con una guitarra y me derretí. Su manera de interpretar va más allá de la técnica, toca fibras”.

También destaca a Carlos Rivera, con quien comparte amistad: “Carlos tiene una voz aterciopelada, que te canta al oído y te hace vibrar. Su interpretación es tan sutil que uno no puede evitar emocionarse. Él demuestra que la voz bonita no sirve de nada si no hay emoción detrás”.

Ricardo Ache encarna el perfil del artista fronterizo, versátil y apasionado, que encontró en la disciplina y el romanticismo el camino para sostener una carrera más allá del fenómeno televisivo que lo lanzó a la fama. Hoy, con nuevo EP en puerta, busca consolidar su voz como referente de la música romántica mexicana contemporánea.

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