Enrique Escalona

Una niña que busca a su padre en un territorio devastado por las minas: Enrique Escalona

La hija del francés (Montena) narra la vida de una niña pelirroja, que sufre bullying porque no tiene padre y otro por el color de su pelo, comienza a establecer pesquisas para buscar a su progenitor y al mismo tiempo, como una Alicia de Lewis Carroll, narra sus pensamientos ilógicos, que a veces encuentran destino, en un pueblo, Monte de Santiago (¿Podría ser el Cancún del futuro?), que en otros tiempos fue una atracción turística y que hoy se encuentra devastado.

Ciudad de México, 22 de agosto (MaremotoM).- “La literatura infantil requiere de una buena manera de escribir, así que me reconecté a través del género con la narrativa”, me dijo una vez el escritor Enrique Escalona, autor de la reciente novela El hijo del francés.

Como ganador de un premio muy importante en Valladolid, Yucatán, con la novela histórica 1666, tiene una prosa exquisita y que en cierto modo se refiere a la literatura del siglo XIX, aunque con temas propios y actuales.

Enrique Escalona
Hablando de La hija del francés. Foto: Cortesía Facebook

La hija del francés (Montena) narra la vida de una niña pelirroja, que sufre bullying porque no tiene padre y otro por el color de su pelo, comienza a establecer pesquisas para buscar a su progenitor y al mismo tiempo, como una Alicia de Lewis Carroll, narra sus pensamientos ilógicos, que a veces encuentran destino, en un pueblo, Monte de Santiago (¿Podría ser el Cancún del futuro?), que en otros tiempos fue una atracción turística y que hoy se encuentra devastado.

“Atenea pronto descubre que es la hija del “francés muerto”, un personaje al que unos toman por héroe y otros por bandido. ¿Por qué su mamá nunca le dijo nada? ¿Cómo murió el francés? A la par de esos enigmas, surgirá una serie de misterios que tienen como escenario la destrucción del pueblo por culpa de una mina a cielo abierto. La fiebre del oro no ha terminado, ahora es más destructiva y desplaza a quien considere como una amenaza. Tal vez Atenea sea la única persona capaz de dar con la verdad y salvar lo que resta de Monte de Santiago”, esboza un deseo la editorial, que promueve este libro como literatura juvenil, pero que podría ser para cualquier edad.

ENTREVISTA A ENRIQUE ESCALONA

Enrique Escalona ha pensado en los padres ausentes y de ahí surgió la novela. “La primera era por tener empatía con quienes no han conocido a sus padres, que en México se llaman hijos naturales. Llevan el apellido de la madre. También tenía el escenario con las minas al cielo abierto. Lugares que conocí hace unos años y que eran pueblos mágicos, que ya están devastados”, afirma Enrique Escalona en entrevista.

El desastre ecológico de la actualidad no es tema de moda para los escritores. Le hablo a Escalona de mi entrevistado de hoy, de Héctor Celis, que dice abiertamente que el narcotráfico no se explica sin el extractivismo.

“Es muy interesante esto que me comentas. El pensamiento al que hemos llegado muchos autores últimamente, nos refiere a África, a Vietnam, a Perú. Es algo tan difícil de indagar, recurrimos a la ficción. Esta no es una historia que tenga una moral, pero se desenvuelve en un escenario castigado ecológicamente. Para que se lea de sopetón, porque esta utopía nos atraviesa”, agrega.

Enrique Escalona
La hija del francés (Montena) narra la vida de una niña pelirroja, que sufre bullying porque no tiene padre y otro por el color de su pelo, comienza a establecer pesquisas para buscar a su progenitor y al mismo tiempo, como una Alicia de Lewis Carroll, narra sus pensamientos ilógicos, que a veces encuentran destino, en un pueblo, Monte de Santiago (¿Podría ser el Cancún del futuro?), que en otros tiempos fue una atracción turística y que hoy se encuentra devastado.

La chica que narra La hija del francés es encantada. Escalona dice que es especial y que a lo mejor tiene una relación con Alicia, de Lewis Carroll, el libro que leyó hace poco.

“Juan Rulfo nos marcó mucho con el padre ausente y no es nada nuevo en mi libro, pero esta chica encantada narra su viaje donde encuentra a su francés muerto. Con esa primera frase empieza la novela. Este muchacho es particular y el lector decidirá si es mejor que estuviera ausente. Atenea Vega, mi protagonista, le gustaría estar inadvertida, ella ironiza, saca a la luz cuestiones ilógicas”, afirma.

La literatura juvenil no tiene muchas diferencias con la literatura para adultos. “En este caso el sello que sacó esta novela tiene género juvenil y el editor Diego Mejía me dio total libertad para hacerla a mi modo. Hay diferentes capas de lectura que espero que el lector experimentado las descubra”, expresa Escalona.

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